Soy feliz en la vertical de Beachy Head. Esmeralda, albo y turquesa tiñen la espuma de los primeros rayos de sol del amanecer que calientan mi nuca cuando el ala elíptica de mi Spitfire Supermarine, el avión más hermoso, vuela paralela a los níveos acantilados de las Siete Hermanas.
Y si durante siglos los suicidas han peregrinado por estos blancos cantiles que desafían las galernas del norte, corsarios, contrabandistas y marineros del Senior Service que retornan a la vieja Inglaterra le rinden pleitesía a los compases de las Spanish Ladies:
Farewell and adieu to you, Spanish Ladies,
Farewell and adieu to you, ladies of Spain;
For we've received orders for to sail for old England,
But we hope in a short time to see you again.
Y responde la marinería a coro mientra brega con cuerdas, cabestantes, nudos y velas:
The first land we sighted was called the Dodman,
Next Rame Head off Plymouth, off Portsmouth the Wight;
We sailed by Beachy, by Fairlight and Dover,
And then we bore up for the South Foreland light.
Por momentos, cuando domo esta pequeña fierecilla, la más bella, a las órdenes del teniente instructor de vuelo Martin Holmes, con el sol de la mañana a mi espalda, el inmutable ronroneo del motor Rolls-Royce y la invariancia de la hélice tripala de Havilland al frente, me siento Prometeo Odonato maniobrando hacia el Olimpo para birlar el fuego de Zeus. Soy feliz, ya percibo como los Fritz, Rolf, Hun, Boches, Gromek, Feldmaikäfer, Messer y Junkers se pondrán a proa, ¡por fin!, como en la guerra de España, pero ahora el aguijón de este viejo diablo está cargado con dos cañones de 20 mm y es tan certero como la hoz de un halcón viajero.
Muevo el timón y el aeroplano se esconde dentro de un cumulonimbus incus con pileus, lloviznea, abro la carlinga y un aire fragoso envuelve mi cuerpo. Ya puedo tararear Danny Boy porque soy feliz.


Has conseguido un relato poético sobre el vuelo de este caza inglés, sin embargo creo que el caza más hermoso era el Messerschmitt Bf 109. Alemán.
Me gusta cómo cuentas las sensaciones del vuelo, sentimental. Es poético, y creo que eso es lo que hay que alcanzar cuando se escribe: la poesía. La prosa, sin ella, es apenas nada, no tiene alma.
Soy sólo un aprendiz.
Soy feliz en la vertical, qué buena frase. Este es el escrito que más me ha gustado de todos los que has publicado aquí.
Gracias Emma.
Procuraré seguir esta línea.
¡Qué nombre más literario, Emma! Austen, Flaubert...
Sí, mi madre me puso ese nombre por Madame Bovary. Y mi padre dijo: Bueno. Pero la Madame Bovary es ella; yo soy una persona muy práctica.
Es uno de mis nombres preferidos, si alguna vez tengo una hija.
que bueno.. me gusta !!!!
Emm,
gracias
Tu comentario me anima a escribir y editar más-