¡Cuéntame  Sirena, Oh musa de Maná, oh altos genios, ayudadme!
¡Oh memoria que apunta lo que vi,
ahora se verá tu auténtica nobleza de flor azul!

Si pudieras concederme  pasar este fin de semana en Amsterdam,
¿Qué daría yo por ver este cuadro en exhibición temporal junto a ti?
 ¿Mi cordura?, ¿mi sosiego? ¿Mi rosa celeste?